Dile adiós a los programadores humanos. Eso es lo que proponen los fundadores de Maker.do, una plataforma de inteligencia artificial que crea un e-commerce en sólo minutos.

Una tienda on-line de productos de mascotas, un marketplace para artículos usados o un crowdfunding para eventos o proyectos son algunas de las variadas opciones que ofrece la plataforma, en donde los usuarios pueden configurar sólo con pedirlo, sin necesidad de saber programación.

Con cerca de 400 usuarios activos y presencia en 8 países, los hermanos oriundos de Coquimbo Pablo y Vicente Álvarez buscan «dar un golpe al ecosistema de emprendimiento». Ejemplo de ello es que las startups que han utilizado maker.do ya suman ventas por más de 50.000 dólares en sólo unos meses.

Sus fundadores ya son parte de la generación 16 de Startup-Chile donde buscarán seguir validando su producto y escalar a nivel global. «Uno siempre debe seguir validando pero ahora debemos enfocarnos en conectar con inversionistas y levantar capital para seguir creciendo», indica Pablo Álvarez, quien además señala que uno de los próximos desafíos es «conectar con aceleradoras e inversionistas para posicionar nuestro producto a nivel global».

Cómo funciona Maker.do

Maker.do es capaz de interpretar el lenguaje humano por lo que sólo se debe escribir lo que se desea y la plataforma lo interpretará en minutos. Luego conecta el dominio con servidores de nivel mundial y finalmente el usuario recibe propuestas de diseño generadas automáticamente para que puedan escoger, las que incluyen imágenes libres de derecho de autor. Así de simple, un e-commerce en sólo minutos que se conecta automáticamente con los principales servicios de pago.

La idea, cuenta Pablo, surgió tras detectar la necesidad de muchos emprendedores que no podían desarrollar ni validar sus proyectos por no saber programación o por las dificultades de integrar buenos programadores a sus equipos. «Nos dimos cuenta de esa necesidad , desarrollamos la plataforma y luego nos adjudicamos el Geek Camp de Incuba UC donde pudimos viajar a San Francisco para validar nuestro proyecto y conectar con mentores. Todo ha sido un proceso muy enriquecedor y ahora que tenemos un producto validado y utilizado por clientes de diversas partes, buscaremos seguir creciendo».

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