Veinte años se han cumplido desde que surgió Techo, organismo que se ha transformado en un verdadero semillero de agentes de cambio llevando a Chile a ser la 6º potencia mundial en ecosistemas favorables para el emprendimiento social. Techo es un exitoso ejemplo de una tribu que convoca a diversas agrupaciones de personas en torno a una pasión, en donde todos sus integrantes se identifican, aprenden y potencian permanentemente para generar un impacto positivo.

Eso es justamente en lo que trabajaron distintos actores del ecosistema de emprendimiento de la Región de Coquimbo durante la séptima sesión de ColaborAcción, el proyecto apoyado por Corfo, Gobierno Regional y Gulliver, agencia especializada en innovación.

Incubar Tribus forma parte de las estrategias claves para acelerar ecosistemas de emprendimiento y se trata de favorecer el surgimiento de grupos de personas vinculadas a una pasión común. “Así como es relevante potenciar el surgimiento de emprendedores con alto potencial para que puedan desarrollar sus emprendimientos, es muy importante identificar y promover tribus, que finalmente son agrupaciones de personas unidas por un tema o ideal, que trabajan en colaboración y terminan convirtiéndose en verdaderas escuelas de aprendizaje”, explica Rodrigo Mobarec, consultor de la agencia de innovación Gulliver, quien enfatiza que la importancia de la existencia de las tribus radica en que “son las tribus las que logran influir fomentando y cultivando la pasión y permiten que los emprendedores tengan más capacidad para desarrollar nuevos emprendimientos”.

En el libro “Ecosistemas Abiertos, seis estrategias para acelerar el florecimiento de la innovación y emprendimiento”, escrito por Leonardo Maldonado y Greg Horowitt podemos encontrar las directrices para construir una tribu. En ese sentido, los autores plantean siete aspectos claves, tales como la narrativa, es decir, el relato que permite articular el propósito de una tribu y el por qué hace sentido participar en ella; los héroes, aquellas personas que encarnan el sentido de la tribu y que de algún modo representan los valores; ideólogos; como aquellos que articulan el pensamiento que da coherencia a sus actividades; señales que permitan identificarse; sentido de orgullo, traducido, por ejemplo, en victorias construidas sobre acciones realizadas por la propia tribu y que sus miembros celebran; y finalmente membresías, como el conjunto de reglas, a menudo no escritas y a veces difusas pero que todos siguen.

Durante la séptima sesión de ColaborAcción, empresarios, emprendedores, directores de servicios, académicos y representantes de instituciones vinculadas al emprendimiento trabajaron para identificar las tribus presentes en el ecosistema de la región, como también en cómo crearlas, fomentarlas o atraerlas.

Share This