Los Fab Lab surgieron a principios del 2000 en Estados Unidos y hoy están en gran parte del mundo. De hecho, en Chile hay cinco de ellos. Pero, ¿qué es un Fab Lab? Consiste en un laboratorio de fabricación de prototipos, perteneciente a una red mundial de más de mil laboratorios en el mundo, dirigida por el Centro Bits and Atoms del MIT (Massachussets Institute of Technology). Lo que buscan estos laboratorios es que las personas o emprendedores acudan con una idea que tenga todos los elementos necesarios para transformarla en algo físico y de esta manera, crear un prototipo rápido.

 

Uno de estos laboratorios es el Fab Lab Atacama, proyecto único en el mundo que se encuentra dentro de un establecimiento de enseñanza escolar, que en este caso es el colegio Antofagasta International School (AIS). Este lab incorpora a niños que cursan desde sexto básico en adelante, y los instruye sobre tecnología y prototipos, además de prestar servicios a emprendedores que deseen desarrollar sus productos o que requieran ayuda con sus modelos de negocios. La gran ventaja de pertenecer a esta red de laboratorios del MIT es que se puede acceder a todas las máquinas de los Fab Lab adheridos, en el caso de que necesiten una máquina que esté, por ejemplo, en Australia, se puede enviar el archivo digital, se fabrica y envía el producto finalizado, poniendo a disposición de los innovadores un abanico de posibilidades en cuanto a la creación de sus Productos Mínimos Viables.

 

Metodología del Centro de Emprendimiento del MIT

 

Carlos Araya, Director de Fab Lab Atacama, cuenta aplican la metodología usada por el MIT, la cual debió ser adaptada para los propósitos que persigue este laboratorio en particular. “Nuestro laboratorio está enfocado 100% en niños. Ésa es la diferencia: la mayoría de los Fab Lab en el mundo o son empresa privadas o están dentro de universidades, y nos dimos cuenta que Chile está muy atrasado en cuanto a tecnología, por lo tanto, lo que hicimos fue proponerle al Estado rediseñar la asignatura de Tecnología, y hemos obtenido varios casos de éxito con niños a los que les enseñamos programación, robótica, electrónica e incluso domótica, y a desarrollar proyectos y prototipos. Cada vez  vamos integrando distintas tecnologías para que ellos cuando salgan de cuarto medio sean, lo que se llama en Estados Unidos, ‘makers’, es decir, una persona a la que le presentas un problema y él con distintas herramientas puede generar una solución”.

 

Fab Lab Atacama prototipos

Fab Lab Atacama

 

Araya explica que esta metodología diseñada e implementada por el MIT consiste en la aplicación de tres capas. La primera se relaciona directamente con la metodología del Centro de Emprendimiento del MIT,  la que en veinticuatro pasos puede ayudar a los emprendedores con sus modelos de negocios y sus ideas hasta que puedan clarificarla para hacer un prototipo. En tanto, la segunda implica la interacción y experimentación del emprendedor con las tecnologías con las que cuenta el laboratorio para así crear su Producto Mínimo Viable. Por último, en la tercera capa se requiere que los emprendedores desarrollen sus prototipos en 6 meses: si es que tienen éxito, ellos los incubarán, y en caso que no lo logren, deberán retirarse del laboratorio.

“Realizamos varios procesos al mismo tiempo y trabajamos con personas que están estudiando en la universidad, que están haciendo doctorados, con los niños de enseñanza básica y media, además de los monitores que están trabajando con ellos, entonces contamos con un ambiente colaborativo bastante especial, y debido a la necesidad de espacios como este, hemos tenido que ir adaptando nuestra metodología”.

 

En cuanto a las tendencias de prototipado que se están desarrollando en la actualidad, el experto destaca que existe una gran variedad de áreas en las que se puede desarrollar un prototipo, como el TI, las apps para móviles, el Big Data, e incluso el uso de distintos tipos de sensores y aplicaciones, pero que la importancia principal reside en rescatar lo que se necesite de cada una de esas tendencias tecnológicas para crear un prototipo: por ejemplo, inventar una app que además utilice sensores o transmisores que permitan recopilar más información útil para el maker. En ese sentido, Araya recomienda la experimentación con distintos materiales y tecnologías, para así crear un prototipo rápido con lo mínimo.

 

Finalmente, Carlos destaca que la creación de prototipos en el emprendimiento es fundamental para determinar qué producto es el adecuado para los potenciales clientes.

“El prototipado no es solamente lo físico, sino que también tiene que ver con cómo vas moldeando tu idea de negocios, y mientras vas aprendiendo de tu cliente y entendiendo las posibles soluciones tecnológicas, construyes distintos escenarios y prototipos, y recién cuando esto se repite y logras que tu prototipo sea ‘funcional’, entra a un proceso de producción de mayor escala, que significa una gran inversión de dinero. Por eso las pymes o los emprendedores suelen quebrar, ya que no tienen el dinero suficiente para estar meses aprendiendo de sus clientes, y prototipar significa un gasto, y después de mucho tiempo puedes contar con un producto que funciona, que ni siquiera está terminado, pero que se adapta a lo que se necesita“.

 

Entonces, a través del uso de herramientas gratuitas o de bajo costo, les dan a los emprendedores la posibilidad de que experimenten con el cliente, para disminuir que caigan en el ‘valle de la muerte’, porque es sabido que si intentas hacer tu producto final de inmediato y lo lanzas al mercado, existe una alta probabilidad de que eso no resulte, por ende, es necesario que ese proceso sea lo más barato y lo más corto posible, o sea, aprender rápido, cambiar tu prototipo y realizar las mejoras correspondientes, y por eso es importante que los emprendedores aprendan a equivocarse rápido y al menor costo posible.

«El emprendedor muchas veces, en su afán de llegar rápidamente al mercado, se enamora de su idea, cuando lo que interesa es cómo le solucionas el problema a tu cliente, por lo tanto, la metodología que nosotros aplicamos consiste en que te olvides un poco de tu visión de la solución, y te enfoques en tu cliente y en que él te dé la posibilidad de solución».

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